Recordar no es traer algo a la mente. En su raíz latina re, cordis, recordar es volver a pasar por el corazón.
Eso es lo que este libro propone: no un protocolo nuevo, sino un regreso. Al lenguaje que el organismo ya habla. A los mecanismos de regulación y reparación que operan en silencio, hasta que el entorno los interrumpe el tiempo suficiente para que lo olvidemos.